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Crisis sector
financiero
Todos, incluidos la propia banca, la
Superintendencia Bancaria, el resto del
gobierno y la Asobancaria, nos asombramos con
las cifras mostradas por la prensa nacional
sobre los resultados del crisis sector
financiero en 1999. ¡Dos billones novecientos
mil millones de pesos, es decir, casi tres
billones de pesos de pérdidas! Eso es muchísima
plata. Esa cifra es, como lo dijera la Dra Sara
Ordóñez, Superintendente Bancaria, simplemente
¡"descomunal"! Como era obvio muy buena parte
de esa cifra corresponde a la Banca Pública
(algo más de dos billones cuatrocientos mil
millones de pesos), corroborando una vez más el
dogma de que el Estado es un pésimo banquero.
¡Y ello toma dimensiones deslumbrantes cuando
el Banco se llama precisamente Banco del
Estado!
Sus pérdidas ascendieron casi al Billón
cuatrocientos mil millones de pesos, habiendo
sido sus causas plenamente debatidas y
publicitadas en todos los medios de
comunicación. A él le siguen el Banco Cafetero
con unas pérdidas de quinientos cincuenta mil
millones de pesos, el BCH con doscientos
sesenta mil millones, Bancolombia con
doscientos mil millones, Granahorrar, Anglo,
Superior, Ahorramás, Colpatria, Santander, Las
Villas, Ganadero, Standard Chrtered, Sudameris,
Megabanco, Conavi, Unión, Caja Social,
etc.
Crisis sector
financiero
Las explicaciones han sido similares a las
cifras: muchísimas. Se ha dicho que se trata de
unos resultados que muestran el arrastre de
situaciones financieras de años atrás, que se
debe a las operaciones de saneamiento
emprendidas por la mayoría de entidades y "que
obligó a castigar la cartera y los bienes
recibidos en pago (sic) y a elevar el nivel de
provisiones por encima, incluso, de los
standares internacionales", que son efecto de
los malos manejos y la corrupción, que se trata
sólo de cifras de balance, pues la platica está
en otros lados y, en fin, que responden esos
resultados a la profunda crisis económica que
vive el país.
Lo cierto es que el hecho de que hayan
entidades financieras que obtuvieron utilidades
en el año 1999, como es el caso del Banco de
Bogotá (132,000 millones), Occidente (57,000
millones), Davivienda (31,000 millones),
Citybank (31,000 millones), FONDO NACIONAL DE
AHORRO (28,000 millones), Banco Agrario (22,000
millones), Popular (21,000 millones), Bank of
America (5,100 millones), Bank of Boston (4,200
millones), Mercantil (2,800 millones), De
Crédito (2,300 millones), Interbanco (1,000
millones), Tequendama (1,000 millones), Colmena
(200 millones), Amnro (66 millones), etc,
demuestra que el sector tiene aun posibilidades
serias de recuperarse durante estos dos años
siguientes, así los más pesimistas se muestren
aun escépticos.
Crisis sector
financiero
Es claro, como lo afirma el Diario Portafolio
del jueves pasado, que la reestructuración de
los créditos hipotecarios, a raíz de la nueva
Ley de vivienda, reportarán una mejoría
significativa, pero el sector necesitará mucho
más que eso para no llegar moribundo al próximo
año. El resto de la mejoría no se logrará
solamente sentándose a recibir los ingentes
recursos del gobierno. Se necesitará una
reestructuración muy seria y muy de fondo en
todas esas entidades, que desemboquen en un
buen nivel de eficiencia. Se necesitará de una
reingeniería absoluta de las entidades
financieras para que los dineros de Fogafin
logren su objetivo y el público pueda volver a
beneficiarse de unos márgenes de intermediación
razonables, recobrando para siempre su
confianza en el sector que hoy ven como un
vulgar "chupasangre".
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